martes, 9 de abril de 2013

lunes, 1 de abril de 2013

A la larga, nunca lo es.

Puede que no lo comprendan. Lo entiendo. Pero siempre existe una razón que hace que decida que seguir por el mismo camino es lo correcto. Suelo lamentarme demasiado cuando tomo una decisión con el corazón en vez de con la razón. Lo cierto es que me lamento siempre. Me digo a mi misma lo estúpida que soy y que no lo volveré hacer nunca más. ¿Es irónico, no? A mí me resulta hasta gracioso porque ya me río por no llorar. Siempre se tropieza dos veces con la misma piedra y podría decir que no solo dos, sino tres, cuatro... y hasta cinco (y un largo etcétera, para que nos vamos a engañar). Elaboro una lista con las razones por las que no debo seguir por el mismo camino y luego aparece una situación similar y ¡zas! aparece frente a mis ojos un 'game over' con esa musiquita de los videojuegos tan insoportable recordándome y diciéndome que tengo que volver a empezar.

Tras meditar concienzudamente por qué siempre regreso al mismo punto de partida, me digo a mi misma  que para muchos esto no tendría ninguna explicación. Me dirían la típica frase de 'Eres tonta' o 'siempre te pasa igual'. Pero yo sí lo sé. Lo he sabido siempre. Es entonces cuando las lamentaciones desaparecen.

Una decisión tomada con el corazón aunque en un principio puede resultar errónea, a la larga, nunca lo es. Es preferible lamentarse durante unas horas, para así al menos decirse a uno mismo que hiciste todo lo posible por conseguir lo que quieres. Sí, eso es. Prefiero lamentarme todas las veces que hagan falta si eso luego hace que crea que ha merecido la pena intentarlo. Lo reconozco, tengo un imán para las causas perdidas y nunca dejaré de ver el lado bueno de las cosas.

Muchos dirán que elijo el camino fácil pero es justo lo contrario. Decidir con el corazón es y siempre será el camino difícil porque es el momento de mayor exposición de uno mismo. Es el momento en el que te vuelves vulnerable, en el que dejas ver por completo todos los sentimientos que hay en ti. 


Así que, no dejaré nunca de ver ese 'game over' tras terminar una partida. 
Siempre y cuando merezca la pena.


sábado, 30 de marzo de 2013

There's a reason I said I'd be happy alone

Hay una razón por la que dije que sería feliz sola. No fue porque creyera que iba a ser feliz sola sino porque creía que si amaba a alguien y salía mal no lo superaría. Es más fácil estar solo porque ¿y si te das cuenta de que necesitas amor y no lo tienes? ¿Y si te gusta y dependes de él? ¿Y si construyes tu vida en torno a él y luego todo se desmorona? ¿Se puede sobrevivir a ese dolor?

Perder el amor es como sufrir daños en un órgano. Es como morir. La única diferencia es que la muerte acaba, esto.. puede continuar para siempre.


AdG

viernes, 22 de marzo de 2013

In my veins

De pequeña solía escribir todo lo que no me atrevía a decir en voz alta. Nunca hablaba de lo poco que me gustaba mi alrededor, de las pesadillas que jamás acababan y de las sonrisas fingidas. Era costumbre responder a la pregunta ¿Cómo estás? con un "bien" y una sonrisa aunque eso no fuese así. Con el paso de los años me di cuenta que lo convertí en un hábito. Prefería pensar que todo lo malo que pudiese haber en mi vida no era nada comparado con otras cosas. 

Y sigue siendo un hábito para mi contestar a esa pregunta con un bien porque sigue siendo lo más fácil. Porque me siguen faltando razones para explicar que algo no va bien si no lo veo lo suficientemente importante. 


miércoles, 6 de marzo de 2013

martes, 5 de marzo de 2013


No existe nada completamente errado en el mundo. 
Hasta un reloj parado consigue estar acertado dos veces al día. 
- Paulo Coelho

sábado, 2 de marzo de 2013