Lealtad. Ese fino hilo que puede romperse en una sola fracción de segundo. Debes lealtad a muchas personas, gente importante que llevan contigo desde un principio. Pero estás ahí, dudas y eres incapaz de dar un paso hacia delante por temor a equivocarte. Sabes que una decisión mal tomada puede acarrear mil y una consecuencias.
Siempre me consideré una persona indecisa. Cuando llegan los problemas requiero de mucho tiempo para tomar la decisión que en esos momentos parece ser la más acertada. Aunque la mayoría de las veces, tengo el sentimiento de querer desaparecer del camino y evitar tener que dar respuesta.
Me pregunto si cuando pase el transcurso de los años cambiaré esa parte de mi, si seré capaz de tomar una decisión sin miedos, segura de mi misma.

No hay comentarios:
Publicar un comentario